Cómo tomarse las estadísticas
12 de Febrero de 2012
Por: Daniel Torres
Adivina, adivinanza:
¿Qué tienen en común las siguientes personas?
Joaquín Caparrós, Juande Ramos, Manolo Jiménez, Antonio Álvarez, Gregorio Manzano y Marcelino.
No es muy difícil, ¿verdad?
Efectivamente, todos han sido entrenadores del Sevilla. Son, de hecho, todos los entrenadores que hemos tenido en la última década, desde que Rafael Carrión "El Enterrador" abandonó al fin la entidad y llegó el gran Roberto Alés para salvar al Sevilla y poner las primeras bases de un proyecto que después José María del Nido llevó a cotas insospechadas.
El mundillo de los cambios en los banquillos es muy curioso, y tiene mucho de la psicología que ya apunté en mi último artículo.
Hay un refrán futbolero que dice que "a entrenador nuevo, victoria segura". Todos estamos hartos de escucharlo. Pero no deja de ser algo contradictorio: cuando se produce un cambio de entrenador normalmente es porque las cosas no van demasiado bien. Porque van como el culo, normalmente. Y si las cosas no van bien es porque los equipos pierden mucho más de lo que ganan. Las cosas van especialmente mal si ese cambio de entrenador, en vez de en verano (cuando influyen otros factores) se produce con la temporada en marcha.
Pues por muy contradictorio que sea el refrán, hay que joderse y aceptarlo, porque nos da con los datos en las narices. Bueno, más que joderse hay que alegrarse pues nos conviene, ya que precisamente en el Sevilla andamos metidos en uno de estos líos.
Estos seis entrenadores, ¿cómo llegaron al Sevilla?
Joaquín Caparrós: llega en la peor época de la historia del Club, tanto deportiva como económicamente. Tras un descenso a Segunda División. Fichajes a coste cero.
Juande Ramos: Caparrós, tras escaparse la Champions de manera increíble, sale del Sevilla con mal rollo y por la puerta de atrás. Juande Ramos no ha entrenado a ningún equipo importante y está en el paro. El Betis juega la Champions y gana la Copa y el Sevillismo anda muy enfadado.
Manolo Jiménez: Puerta muere y el equipo está anímicamente hecho trizas. Juande Ramos, por dinero, deja tirado al Club y sale corriendo. El equipo está al borde del descenso.
Antonio Álvarez: Jiménez, aún consiguiendo buenos resultados, nunca es querido por la afición. Grada casi en guerra. Tras dos años más que aceptables, se entra en mala racha y se firman dos meses propios de descenso. El equipo está físicamente y mentalmente muy mal. Una tremenda plaga de lesiones fulmina la plantilla.
Gregorio Manzano: Álvarez fue renovado, como quien dice, por ganar un partido, la final de Copa. Nunca se estuvo seguro de esta renovación. Se tira la Supercopa de España y se fracasa en la previa de Champions. Tras un comienzo de Liga muy irregular, llega Manzano.
Marcelino: Quizá el que menos dificultades encontró al llegar. Hubo renovación de la plantilla y conectó en principio con la afición. Eso sí, palo duro antes de empezar la Liga: el Sevilla pierde en la primera ronda de la UEFA y por primera vez en 8 años pasaremos todo el año sin jugar en Europa.
Lo dicho. Está la cosa chunga cuando se cambia a un entrenador.
Pues por increíble que parezca en estas circunstancias, de estos seis entrenadores, cinco ganaron en su debut (liguero, ¿eh?) con el Sevilla, aún llegando en situaciones muy delicadas algunos de ellos. Sólo Álvarez no ganó en su debut.
Caparrós: Sevilla 2, Murcia 1.
Juande: Sevilla 1, Racing 0.
Jiménez: Sevilla 3, Valencia 0.
Álvarez: Villarreal 3, Sevilla 0.
Manzano: Sevilla 3, Atlético de Madrid 1.
Marcelino: Sevilla 2, Málaga 1.
Datos aplastantes de los entrenadores del Sevilla en su debut.
De cada uno depende cómo tomarse las estadísticas.
Yo, de cara al debut de Míchel, podría decir que las sensaciones son buenas, que los datos son favorables, que los entrenadores del Sevilla, el día de su debut, casi siempre ganan.
Alguien me podría responder que eso no tiene nada que ver y que eso no da ninguna seguridad. Y que de hecho, Álvarez fue vapuleado cuando debutó.
Y entonces yo respondería que, aunque perdamos en San Sebastián, seguiré estando a muerte con Míchel lo mismo que lo estuve con Álvarez. Y sacaría esa estadística que dice que Antonio Álvarez, el entrenador que debutó con derrota, acabó metiendo al Sevilla en el cuarto puesto y ganando un título.
Todo depende de cómo tomarse las estadísticas.
Twitter: @DaniTorres_SFC

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