La importancia de ganar en casa: el ejemplo del Sevilla Atlético
20 de Enero de 2012
Por: Daniel Torres
El Sevilla Atlético está que se sale últimamente. Está en una posición clasificatoria la mar de bonita, y eso que empezó como el mismísimo culo. Veamos:
Tras la jornada 7, los datos del Sevilla Atlético eran descorazonadores. Había ganado un solo partido, al ya difunto Sporting Villanueva Promesas. El filial ganó por solamente 2 goles a 1, metiendo en gol definitivo en los últimos minutos, a un rival con 10 jugadores. El resto fueron 3 derrotas y 3 empates. 14 goles en contra y solo 6 a favor, con un coeficiente de -8 en este aspecto. Ningún partido con la propia puerta a cero.
En los siete partidos, del primero al último, fue el rival quien se adelantó en el marcador. El delantero japonés Hiroshi servía de mofa en la Ciudad Deportiva. El equipo jugaba de forma patética. Éramos penúltimos en la clasificación, teniendo por detrás solamente al Roquetas. Los puestos de liguilla (aunque viendo el panorama, nadie pensaba en ellos) estaban a más de 10 puntos.
Ahora, jugadas 13 jornadas más, 20 en total, la situación es bien distinta. Volvamos a ver exactamente los mismos datos y sensaciones del párrafo anterior:
De los 20 partidos jugados, las derrotas son 6, y los empates, 5. Lo que más tenemos, con mucha diferencia, son victorias: 9. El filial ha ganado partidos a todo tipo de rivales. De la zona baja, de la media, y de la alta. Por ejemplo, el Cádiz, líder actual, también salió de la Ciudad Deportiva con el rabo entre las piernas. Nuestro coeficiente goleador es de +9, con 33 goles a favor y 24 en contra. De esos últimos 13 partidos, en la mitad (6, ya sé que de 13 no puede haber una mitad exacta) acabamos el partido con la portería propia a cero. Y también en la mitad de esos partidos (7 esta vez) fue el Sevilla Atlético quien se adelantó en el marcador. El delantero japonés Hiroshi, aún siendo reconocidas algunas lagunas técnicas en su juego, es un futbolista respetado en la Ciudad Deportiva. El seleccionador de Japón ya ha estado viéndolo en la Carretera de Utrera y es el máximo goleador de la categoría. Para colmo, el equipo juega como los ángeles. Y ahora el Sevilla Atlético es séptimo, mirando de cara los puestos de liguilla, a solo 4 puntos, y recordando que los puestos de descenso fueron solo una broma pasajera.
Tras estos datos, me pregunto: ¿Hace falta un milagro para esta transformación? ¿Hay que ser infalible? ¿Hay que tener una racha irrepetible?
No.
La respuesta es un rotundo NO. Porque de hecho, y a esto es a lo que voy desde un principio (tal como reza el titular de este artículo) lo más importante es simple y llanamente mantener una trayectoria regular en tu propio campo. Si se da ésta premisa, el 95% del objetivo trazado, sea cual sea éste, estará conseguido. Y para muestra, ya que estoy manejando datos, aquí va un botón:
En esa trayectoria tan positiva que el Sevilla Atlético ha llevado en los últimos 13 partidos, lo destacable es que el equipo ha conseguido (repito, de la jornada 8 en adelante) nada más y nada menos que 22 puntos de los 24 que se han jugado como local. Ésta y no otra es la clave, porque también tenemos el caso contrario:
El Sevilla Atlético no fue capaz de ganar fuera de casa hasta su última salida, contra el Polideportivo Ejido, el otro equipo de la categoría que ya ha salido en las esquelas funerarias del ABC. Y hasta ese momento, el Sevilla Atlético era el peor equipo de la categoría fuera de casa. El peor de todos.
El peor equipo, se dice pronto. Y aún así, séptimos, con la liguilla a tiro de piedra y con una dinámica envidiable, que ya hace a todos los equipos de arriba considerar a nuestro filial como un rival más en la lucha por el premio gordo.
Y todo por ser fuertes en casa.
A ver si cierto equipo que yo me se, y que arrastra este mal desde hace varios años, aprende que solo por ganar en casa casi siempre, a los rivales que son peores (casi todos), el objetivo, por muy alto que sea éste, se consigue.
Se consigue sí o sí.
A ver si es verdad.

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