26 de Enero de 2012: la historia te pondrá en tu sitio
27 de Enero de 2012
Por: Daniel Torres
La humanidad no sabe calibrar la importancia de las cosas en el mismo momento en que estas pasan. Siempre ha sido así, y ejemplos hay miles. Sin ir más lejos, Cristóbal Colón jamás se enteró de que había descubierto América. Cuando se empezó a intuir la importancia que iba a tener aquello, el descubridor ya estaba bajo tierra, siendo devorado por los gusanos.
No hace falta ayudarse con ejemplos de tanta trascendencia mundial. En todas las sociedades, ya sean pequeñas, medianas o grandes, se producen decisiones que a la larga resultan ser históricas, pero que en ese momento no parecen tener tanto peso. Y el ámbito en el que se producen no tiene ni por qué ser importante. Por poner otro ejemplo, no hablemos ahora del descubrimiento de un continente, sino de ropa. De algo tan habitual y corriente como la ropa: un tal Amancio Ortega no sabía la que iba a armar en el futuro cuando a los 14 años entró a trabajar en una tienda de ropa. Ni cuando en 1972 fundó una pequeña compañía que se dedicaba a fabricar batas. Suena incluso a broma. Pero así se metía en el mundillo textil Amancio Ortega, dueño de Zara y séptima persona más rica del mundo, según la revista Forbes. ¡Quien lo iba a decir!
Bien, no se me olvida que escribo para una página Sevillista. Así pues, hablemos del Sevilla. Y en el Sevilla, estas cosas que cuento también pasan.
¿De qué se habló en el Sevilla el 26 de Enero del 2012? Sobre todo del regreso de Juan Cala. También un poquito de Marcelino, de Cáceres, de Armenteros, de los entrenamientos, de las bajas en defensa... todo muy habitual, nada extraordinario.
Quizá los Sevillistas, como humanos que somos, no sepamos ver que el día 26 de Enero de 2012 puede pasar a la historia como el día en que el Sevilla (otra vez) dio un paso importantísimo hacia su supervivencia como Entidad. Y es que, por desgracia, aquellos maleantes que hace más de una década estuvieron a punto de cargarse el Club no han rebajado un ápice su avaricia.
Como todo el mundo sabe, el accionista mayoritario del Sevilla Fútbol Club es el grupo llamado "Sevillistas de Nervión". Un grupo de seis componentes. Seis que tienen que ponerse de acuerdo para tomar las decisiones más importantes que afectan a la Entidad. Pero como persona física, a título individual, el accionista más fuerte de la Entidad es (era, bendito 26 de Enero) un personaje cuyo recuerdo produce escalofríos en los Sevillistas que vivimos aquella época: Rafael Carrión. Sudores fríos me entran solo de nombrarlo.
Hoy, 27 de Enero de 2012, leo con gran alegría en ABC (importantísimo esto de nombrar las fuentes) la siguiente noticia:
Del Nido compra las acciones de De Caldas tras dos años de negociación
Escrito por Redacción
Viernes 27 de Enero de 2012 01:18
De este titular se pueden extraer muchas conclusiones, y bajo mi punto de vista todas son positivas. Para empezar, las dos consecuencias más evidentes: la primera es que Caldas (junto al propio Carrión, son los peores presidentes de nuestra historia) pierde su poder accionarial y ya no podrá buitrear en el Sevilla, si es que tuviera pensado hacerlo. La segunda es que esas acciones no pasan a un cualquiera, sino a las mejores manos posibles, las de José María del Nido, el mejor de cuantos Presidentes hayamos tenido.
Pero hay más cosas. Veamos extractos del cuerpo de la noticia (insisto, recogidos de ABC):
Con la compra de los títulos de De Caldas, Del Nido pasa a ser el máximo accionista a título individual. Con ello, el actual presidente logra consolidarse y darle, con el apoyo del resto de los accionistas que conforman Sevillistas de Nervión, un equilibrio bastante importante a la entidad. Los distintos componentes del grupo que tiene la mayor parte de las acciones recibieron con especial agrado la noticia y mostraron, según ha podido conocer ABC, su convencimiento de que es lo mejor para el club. «Sabíamos que José María estaba intentando comprar las acciones de De Caldas. Para el Sevilla es absolutamente necesaria la paz accionarial y sabemos que con este movimiento no van a existir ningún problema. Con este ejercicio lograremos lo que siempre el Sevilla ha necesitado, tener el control de las acciones por personas que son sevillistas»
La clave está en la primera frase: Del Nido pasa a ser el máximo accionista a título individual. Esto es de una importancia máxima. Ante la reciente condena de José María del Nido, ese tal Rafael Carrión, cual buitre leonado, volvió a sobrevolar por la Entidad, tal como prueban las declaraciones hechas por el propio sujeto al mismo periódico:
[Rafael Carrión] se reafirmó en opinar sobre la presencia de Del Nido en la presidencia tras ser condenado por un delito económico. "Una cosa es tener más acciones y otra es representar al club. Yo en su lugar ya dije que hubiera dimitido".
Claro que sí, campeón. Dimitir para ponerte tú, ¿no?
La misma noticia informaba, para más pruebas, de un hecho inquietante:
Rafael Carrión, también ha estado negociando con De Caldas la compra de sus acciones, concretamente 12.000 títulos, pero finalmente De Caldas se decidió por aceptar la propuesta de Del Nido.
De modo que, ante una posible retirada de José María del Nido, el que es (era) mayor accionista y el que también es (esto aún lo es) nuestro expresidente más nefasto, estaba intentando comprar un gran paquete de acciones... sospechoso, ¿no?
Como digo, ya habrá tiempo para que el Sevillismo le de la justa importancia a las cosas que, aunque pasaron desapercibidas para el gran público, ocurrieron el 26 de Enero de 2012.
Quien sabe si en un futuro, por los motivos que sean, el grupo de Sevillistas de Nervión no se pone de acuerdo en nombrar, por ejemplo, un sucesor de José María del Nido como Presidente. El riesgo de que Rafael Carrión, como máximo accionista individual, volviera a la Entidad, sería evidente. De hecho, su hijo Luis Carrión, por representatividad, es actual consejero.
Ahora, con Del Nido como máximo accionista, la cosa cambia. Si, por ejemplo (el ejemplo más evidente) nuestro Presidente tuviera que ir a prisión, el sucesor, de no ser acordado por Sevillistas de Nervión, podría llegar al cargo de la mano de José María del Nido.
Y quien es de la confianza de José María del Nido debe tener la confianza del Sevillismo, por todo lo bueno que ha hecho en nuestro Club.
Cualquier cosa antes que volver a ver en el sillón presidencial a Rafael Carrión, quien, tres lustros después de dejarnos más muertos que vivos, aún pretendía seguir amenazando nuestra existencia.
Bendito 26 de Enero del año 2012.

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