Sevilla 2, Real Madrid 6: El cementerio de los valientes
18 de Diciembre de 2011
Por: Daniel Torres
Pues sí. Se han llevado el Real Madrid y el Barcelona toda la semana jugando a "¿Quién es el líder?". El Real Madrid apropiándose de un liderato que no le correspondía, y el Barcelona regalando el liderato que merecidísimamente ostentaba.
Lo peor de todo es que ambos tuvieron razón, no hacía falta esperar al partido de Sevilla para saber que el líder sería el Real Madrid. Estos dos se lo han montado muy bien y el Sevilla fue simplemente un despojo, uno más de los que intentan, semana a semana, plantarle cara a los dos grandes, y que luego se quedan con la cara que se quedan una vez rotas todas las ilusiones.
Un par de veces en cada temporada el azar sonríe a alguien, y alguno de los equipos humanos consigue salir vivo. La mayoría de las veces no, ya lo vemos. La derrota era lo lógico y lo esperado.
Como digo, la derrota era perfectamente comprensible y asumible. Pero hablo de una derrota más digna, más apretada, con más trabajo y sufrimiento para ellos. Una goleada como la de este domingo no es de recibo. Y si no es de recibo en sí misma, mucho menos lo es si hace solo unos meses pasó lo mismo.
Precisamente el Sevilla ha sido uno de los equipos que este mismo año ha conseguido salir vivo en un partido contra uno de estos dos. Me refiero, por supuesto, a aquel empate milagrero del Nou Camp. Nuestra táctica en aquel partido no fue un 4-4-2, ni un 4-1-4-1, ni un 4-3-3 ni nada que se le parezca. Yo diría que nuestra táctica en el Nou Camp fue un 10-0-0. Y oiga usted, resulta que esa actitud ultradefensiva no impidió tener nuestro par de tiros desde lejos, nuestra ocasión clara y nuestro contragolpe que por poco no se materializó. Total, más o menos lo mismo que en cualquier partido, ya que el Sevilla no se viene caracterizando por tener un aluvión de ocasiones claras.
Unas semanas después, tuve la ocasión de ver por televisión el Barcelona - Rayo Vallecano, partido en el que el Rayo salió con una actitud muy valiente, dominando los primeros minutos y con muchos atacantes. El comentarista elogió la actitud de los vallecanos, pero sobre todo (algo que no comprendí) la comparó con la actitud del Sevilla, tachando la nuestra de miedosa, de timorata y de nosecuantas cosas más. No se explicaba el buen hombre que un equipo tan "cobarde" (según él) fuera el único que ha puntuado en el Nou Camp. Pensé yo inmediatamente que de valientes está el cementerio lleno. Y el Rayo se fue al descanso palmando por 3-0.
Parece que de aquello no aprendimos nada.
Una vez que vas perdiendo, es normal que tengas que abrirte y que te expongas a que el Real Madrid te torture de forma cruel. Por eso, has de procurar que el gol en contra, de llegar, te llegue lo más tarde posible. Porque cuantos más minutos avance el partido con el marcador equilibrado, más se equilibrarán también los equipos que disputan dicho partido. Para ello, hay que dejarse de correcciones políticas y defender. Defender como cabrones. Y el Nou Camp nos enseñó que defender como cabrones no significa renunciar a tener algunas ocasiones, porque en fútbol, las ocasiones se presentan casi sin querer.
Tristemente, ayer nos fuimos al cementerio como un valiente más. Comprendería que el Real Madrid, con su calidad indiscutible, abra una defensa aunque ésta esté perfectamente plantada. Lo que jamás comprenderé es que el Real Madrid, más de 500 millones de euros de presupuesto, se adelante al Sevilla con tres pases verticales, cogiéndonos las espaldas porque tenemos el sistema defensivo muy adelantado.
Nada se puede arreglar ya. Realmente, los que hablamos de fútbol lo hacemos de forma ventajosa, a toro pasado. El nivel actual del Barcelona y el Real Madrid hacen que, aunque lo hagas perfecto, probablemente también pierdas. Lo único que podemos hacer es desear que no se repita. No la derrota, que eso es inevitable, sino, al menos, la dolorosa goleada.
Un dato: jamás en la historia, hasta el pasado Mayo, había encajado el Sevilla más de 4 goles como local. En unos meses hemos encajado 6 un par de veces. Me parece muy significativo, y no hablo ahora del Sevilla, sino más bien del rumbo que está tomando la Liga.
Ojalá que éste haya sido el último sobresalto del año, que lo del San Roque se convierta en trámite y que el 2012 sea grandioso, con un Sevilla arrollador.
Pero hoy, día de la Esperanza, nuestras caras dan auténtica pena.

|