Sevilla 2, Valencia 1: La Esperanza es más bonita que el dolor
12 de Enero de 2012
Por: Daniel Torres
Hoy es un día que se presta al dolor.
Podríamos recrearnos en el dolor que produce, sin ir más lejos, haber sido eliminados de la Copa del Rey.
También martirizarnos porque llevamos muchas decepciones consecutivas.
Acordarnos, para seguir aumentando ese dolor, que en la UEFA tampoco pudimos aguantar el primer envite.
Contemplar con tristeza, que tras estar ocho temporadas jugando sin parar todos los Miércoles, ahora tendremos unos meses de largas semanas sin nuestro Sevilla FC, al que solo podremos ver en Liga, de Domingo a Domingo.
Lamentarnos, sin aceptar que ya nada se puede hacer, del error cometido o del gol fallado.
Y así hasta pudrirnos, por dentro y por fuera.
A mí también me duele. Que el Sevilla haya sido eliminado me duele hasta rozar la locura.
Pero prefiero quedarme con la Esperanza.
La Esperanza de ver que el Sevilla, en solo 20 minutos de rabia, le ganó el partido al que dicen (ahora lo dudo) que es el inamovible tercer equipo de la Liga.
Prefiero recordar que este año, jugando dos buenos partidos, le ganamos al Valencia dos veces (una de ellas con nueve hombres), y jugando otro muy malo (el partido de ida de esta ronda), a punto estuvimos de no perder.
Saber que quedan 21 partidos, y que si bien la tercera plaza está muy lejos (de momento), la cuarta no tiene un dueño claro.
Tener la certeza de que el Sevilla de ayer, precisamente el de ayer, ganaría casi siempre que jugara con, al menos, 16 equipos de esta Liga.
Ilusionarme con que el Sevilla no va a volver a esperar a tener dos goles en contra para arrollar al contrario, y que desde el mismísimo minuto 1 ahogará a sus rivales.
Y todo para finalmente comprobar que, si realmente somos capaces de quedar al menos cuartos, todo sufrimiento previo habrá sido inútil y la temporada podrá, a pesar de la Copa, y a pesar de la UEFA, calificarse de buena.
El dueño de esa cuarta plaza, por ahora es el Levante. Después de dejar claro que somos, al menos, iguales que el Valencia, ¿quién dijo miedo?
Es nuestras manos sigue estando.
Soñar con el placer, o quedarnos con el dolor.
Yo lo tengo clarísimo.
PD. Un servidor, Daniel Torres, quiere expresar desde aquí su asco eterno a todos los violentos del mundo, y especialmente a los violentos del fútbol. Sois la vergüenza de la especie.

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